
Una novela que reflejó la intensa búsqueda de una madre a la que una red de prostitución le secuestro su hija. Marita Verón continúa desaparecida.
Anoche finalizó la novela que logró mezclar la ficción con la realidad. Vidas Robadas se animó a hablar de uno de los delitos más aberrantes de la humanidad, la trata de personas. La novela contó la historia que le toco y aún vive Marita Veron.
Marita fue secuestrada por una red en Abril de 2002 y el expediente judicial abierto tras su desaparición es un auténtico manual de trata de mujeres. En su búsqueda fueron rescatadas cientos de mujeres comunes a las que, como a ella, un día una red la capturó para prostituirlas.
Según un informe de la organización Internacional para las Migraciones (OIM), la trata de personas es uno de los negocios más rentables del mundo, luego del trafico de drogas y el de armas, con ingresos estimados en 32 millones de dólares.
El informe de la OIM indica que la prostitución y esclavitud crecieron de manera alarmante y revela que la Argentina se convirtió en un país de exportación y compra y venta de mujeres. Además sitúa a Tucumán, Misiones, Corrientes , Chaco y Santa Fe como las principales provincias proveedoras de personas para la venta y para luego prostituirlas en Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos y Tierra del Fuego. Las elegidas por la red son generalmente jóvenes poco escolarizadas y la captación se produce por medio del engaño.
No es la primera vez que Telefé pone en la pantalla productos como Vidas Robadas. El año pasado Montecristo reprodució la época más cruel de la historia argentina. La ficción en ese caso contribuyó a que varios chicos robados durante la dictadura militar encontraran su verdadera identidad. Esperamos que Vidas Robadas sirva a que tantas Maritas vuelvan a reencontrase con sus familias como lo hizo Juliana, la hija de soledad Silveira en la ficción.
Para colaborar en el caso Marita
www.casoveron.org.ar o llamando al teléfono gratuito y confidencial del Programa Nacional Anti-Impunidad 0800-122-5878 de lunes a viernes, de 10 a 18 hs
Matías
Anoche finalizó la novela que logró mezclar la ficción con la realidad. Vidas Robadas se animó a hablar de uno de los delitos más aberrantes de la humanidad, la trata de personas. La novela contó la historia que le toco y aún vive Marita Veron.
Marita fue secuestrada por una red en Abril de 2002 y el expediente judicial abierto tras su desaparición es un auténtico manual de trata de mujeres. En su búsqueda fueron rescatadas cientos de mujeres comunes a las que, como a ella, un día una red la capturó para prostituirlas.
Según un informe de la organización Internacional para las Migraciones (OIM), la trata de personas es uno de los negocios más rentables del mundo, luego del trafico de drogas y el de armas, con ingresos estimados en 32 millones de dólares.
El informe de la OIM indica que la prostitución y esclavitud crecieron de manera alarmante y revela que la Argentina se convirtió en un país de exportación y compra y venta de mujeres. Además sitúa a Tucumán, Misiones, Corrientes , Chaco y Santa Fe como las principales provincias proveedoras de personas para la venta y para luego prostituirlas en Buenos Aires, Córdoba, La Pampa, Entre Ríos y Tierra del Fuego. Las elegidas por la red son generalmente jóvenes poco escolarizadas y la captación se produce por medio del engaño.
No es la primera vez que Telefé pone en la pantalla productos como Vidas Robadas. El año pasado Montecristo reprodució la época más cruel de la historia argentina. La ficción en ese caso contribuyó a que varios chicos robados durante la dictadura militar encontraran su verdadera identidad. Esperamos que Vidas Robadas sirva a que tantas Maritas vuelvan a reencontrase con sus familias como lo hizo Juliana, la hija de soledad Silveira en la ficción.
Para colaborar en el caso Marita
www.casoveron.org.ar o llamando al teléfono gratuito y confidencial del Programa Nacional Anti-Impunidad 0800-122-5878 de lunes a viernes, de 10 a 18 hs
Matías
Foto: La Nación

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